martes, 10 de decembro de 2013

Bla, bla, bla, bla

Hace más de un mes estaba hablando con un par de colegas sobre, qué raro, mujeres. En esto que atisbo un poso de desencanto general y tal, y cada uno se pone a enumerar las pegas que encuentra a cada persona con la que se ha encontrado en los últimos tiempos. Yo me quedé pensando en el daño que pueden hacer las palabras. Te puede poner muy burro una chica, le puedes poner muy burra a una chica, pero a veces es empezar a hablar y... (si ya lo decía Depeche Mode en en Enjoy de Silence; "Words are very unnecessary, they can only do harm", o aburrimiento. Un amigo mío de Lugo lo resumió en algo así como; "háblame de ti, yo te hablo de mi, y a ver quién se aburre antes...). Lo más curioso de todo es que recientemente me enteré en una tarde peñazo bibliotequera de cuándo nació la retórica (yo la llamaría de una manera simplificada como, el arte de argumentar); fue por culpa de unos litigios tras un cambio de régimen político en la Sicilia griega (allá por el siglo V a.c.). Antes de eso no hubo necesidad de un lenguaje sibilino, milimetrado (como el de la propaganda política o televisiva). Hace años me metía en unos jardines sin fondo en ciertas discuiones (a pesar de eso soy bastante pacífico), y en fin, me preguntaba por qué debo intentar comprender a gente que no quería comprenderme. Y te das cuenta de que bueno, cada uno tiene sus taras, pero la gente prefiere ser comprendida que comprender, y en eso pecamos todos, unos más que otros. Para bien o para mal ya no me meto en esos jardines con tanta frecuencia...

Las sutilezas del lenguaje a veces son buenas, y otras veces son una mierda, pero también es cierto que la falta de ésta, y sobre todo, de tacto para mí constituyen un vacío muy, muy, muy grande, y una distancia difícil de salvar a la hora de conocer a alguien interesante (aquí ya no hablo ni siquiera de una mujer, sino de alguien con quien congenies). Pero más que eso, lo que yo hecho en falta muchas veces en la gente es la ironía, y el sentido del humor. No creo que pudiera estar con una chica que careciera de ironía y de sentido del humor, vale que el físico también importa (cada uno tiene sus preferencias y joder, para mí hay unos mínimos), pero por mucho que se te ponga a tiro una diosa con serrín en la cabeza, o una creída guapita que lo único que quiere es que le doren la píldora pues, qué queréis que os diga...

¿Queréis un ejemplo de ambas cosas? Pues aquí os dejo dos.





En fin, si eres chica y estás llorado de la risa con estos dos vídeos (me da igual, con uno o con otro), decididamente molas, o por lo menos bajo mi criterio.

PD: Los poemas de Cálico Electrónico me gustan mucho también, aunque son un plagio de los del Buraldor de Castilla de mi añorado El Informal.

mércores, 4 de decembro de 2013

...

Sin embargo, Remedios, la bella, se habría muerto de risa si hubiera conocido aquella precaución. Hasta el último instante en que estuvo en la tierra ignoró que su irreparable destino de hembra perturbadora era un desastre cotidiano. Cada vez que aparecía en el comedor, contrariando las órdenes de Úrsula, ocasionaba un pánico de exasperación entre los forasteros.

Era demasiado evidente que estaba desnuda por completo bajo el burdo camisón, y nadie podía entender que su cráneo pelado y perfecto no era un desafío, y que no era una criminal provocación el descaro con que se descubría 105 muslos para quitarse el calor, y el gusto con que se chupaba los dedos después de comer con las manos.

Lo que ningún miembro de la familia supo nunca, fue que los forasteros no tardaron en darse cuenta de que Remedios, la bella, soltaba un hálito de perturbación, una ráfaga de tormento, que seguía siendo perceptible varias horas después de que ella había pasado.

Hombres expertos en trastornos de amor, probados en el mundo entero, afirmaban no haber padecido jamás una ansiedad semejante a la que producía el olor natural de Remedios, la bella. En el corredor de las begonias, en la sala de visitas, en cualquier lugar de la casa, podía señalarse el lugar exacto en que estuvo y el tiempo transcurrido desde que dejó de estar.

Era un rastro definido, inconfundible, que nadie de la casa podía distinguir porque estaba incorporado desde hacía mucho tiempo a los olores cotidianos, pero que los forasteros identificaban de inmediato.

Por eso eran ellos los únicos que entendían que el joven comandante de la guardia se hubiera muerto de amor, y que un caballero venido de otras tierras se hubiera echado a la desesperación. Inconsciente del ámbito inquietante en que se movía, del insoportable estado de íntima calamidad que provocaba a su paso, Remedios, la bella, trataba a los hombres sin la menor malicia y acababa de trastornarlos con sus inocentes complacencias.

Cuando Úrsula logró imponer la orden de que comiera con Amaranta en la cocina para que no la vieran los forasteros, ella se sintió más cómoda porque al fin y al cabo quedaba a salvo de toda disciplina. En realidad, le daba lo mismo comer en cualquier parte, y no a horas fijas sino de acuerdo con las alternativas de su apetito.

A veces se levantaba a almorzar a las tres de la madrugada, dormía todo el día, y pasaba varios meses con los horarios trastrocados, hasta que algún incidente casual volvía a ponerla en orden.

Cuando las cosas andaban mejor, se levantaba a las once de la mañana, y se encerraba hasta dos horas completamente desnuda en el baño, matando alacranes mientras se despejaba del denso y prolongado sueño. Luego se echaba agua de la alberca con una totuma.

Era un acto tan prolongado, tan meticuloso, tan rico en situaciones ceremoniales, que quien no la conociera bien habría podido pensar que estaba entregada a una merecida adoración de su propio cuerpo. Para ella, sin embargo, aquel rito solitario carecía de toda sensualidad, y era simplemente una manera de perder el tiempo mientras le daba hambre.

Un día, cuando empezaba a bañarse, un forastero levantó una teja del techo y se quedó sin aliento ante el tremendo espectáculo de su desnudez. Ella vio los ojos desolados a través de las tejas rotas y no tuvo una reacción de vergüenza, sino de alarma.

-Cuidado -exclamó-. Se va a caer.

-Nada más quiero verla.-murmuró el forastero.

-Ah, bueno -dijo ella-. Pero tenga cuidado, que esas tejas están podridas.

El rostro del forastero tenía una dolorosa expresión de estupor, y parecía batallar sordamente contra sus impulsos primarios para no disipar el espejismo.

Remedios, la bella, pensó que estaba sufriendo con el temor de que se rompieran las tejas, y se bañó más de prisa que de costumbre para que el hombre no siguiera en peligro. Mientras se echaba agua de la alberca, le dijo que era un problema que el techo estuviera en ese estado, pues ella creía que la cama de hojas podridas por la lluvia era lo que llenaba el baño de alacranes. El forastero confundió aquella cháchara con una forma de disimular la complacencia, de modo que cuando ella empezó a jabonarse cedió a la tentación de dar un paso -Déjeme jabonarla adelante. -murmuró.

-Le agradezco la buena intención -dijo ella-, pero me basto con mis dos manos.

-Aunque sea la espalda -suplicó el forastero.

-Sería una ociosidad -dijo ella-. Nunca se ha visto que la gente se jabone la espalda.

Después, mientras se secaba, el forastero le suplicó con los ojos llenos de lágrimas que se casara con él. Ella le contestó sinceramente que nunca se casaría con un hombre tan simple que perdía casi una hora, y hasta se quedaba sin almorzar, sólo por ver bañarse a una mujer. Al final, cuando se puso el balandrán, el hombre no pudo soportar la comprobación de que en efecto no se ponía nada debajo, como todo el mundo sospechaba, y se sintió marcado para siempre con el hierro ardiente de aquel secreto. Entonces quitó dos tejas más para descolgarse en el interior del baño.

-Está muy alto -lo previno ella, asustada-. ¡Se va a matar!

Las tejas podridas se despedazaron en un estrépito de desastre, y el hombre apenas alcanzó a lanzar un grito de terror, y se rompió el cráneo y murió sin agonía en el piso de cemento. Los forasteros que oyeron el estropicio en el comedor, y se apresuraron a llevarse el cadáver, percibieron en su piel el sofocante olor de Remedios, la bella.

Estaba tan compenetrado con El cuerpo, que las grietas del cráneo no manaban sangre sino un aceite ambarino impregnado de aquel perfume secreto, y entonces comprendieron que el olor de Remedios, la bella, seguía torturando a los hombres más allá de la muerte, hasta el polvo de sus huesos.

Sin embargo, no relacionaron aquel accidente de horror con los otros dos hombres que habían muerto por Remedios, la bella. Faltaba todavía una víctima para que los forasteros, y muchos de los antiguos habitantes de Macondo, dieran crédito a la leyenda de que Remedios Buendía no exhalaba un aliento de amor, sino un flujo mortal La ocasión de comprobarlo se presentó meses después una tarde en que Remedios, la bella, fue con un grupo de amigas a conocer las nuevas plantaciones.

Para la gente de Macondo era una distracción reciente recorrer las húmedas e interminables avenidas bordeadas de bananos, donde el silencio parecía llevado de otra parte, todavía sin usar, y era por eso tan torpe para transmitir la voz. A veces no se entendía muy bien lo dicho a medio metro de distancia, y, sin embargo, resultaba perfectamente comprensible al otro extremo de la plantación.

Para las muchachas de Macondo aquel juego novedoso era motivo de risas y sobresaltos, de sustos y burlas, y por las noches se hablaba del paseo como de una experiencia de sueño.

Era tal el prestigio de aquel silencio, que Úrsula no tuvo corazón para privar de la diversión a Remedios, la bella, y le permitió ir una tarde, siempre que se pusiera un sombrero y un traje adecuado.

Desde que el grupo de amigas entró a la plantación, el aire se impregnó de una fragancia mortal.

Los hombres que trabajaban en las zanjas se sintieron poseídos por una rara fascinación, amenazados por un peligro invisible, y muchos sucumbieron a los terribles deseos de llorar.

Remedios, la bella, y, sus espantadas amigas, lograron refugiarse en una casa próxima cuando estaban a punto de ser asaltadas por un tropel de machos feroces.

Poco después fueron rescatadas por los cuatro Aurelianos, cuyas cruces de ceniza infundían un respeto sagrado, como si fueran una marca de casta, un sello de invulnerabilidad. Remedios, la bella, no le contó a nadie que uno de los hombres, aprovechando el tumulto, le alcanzó a agredir el vientre con una mano que más bien parecía una garra de águila aferrándose al borde de un precipicio.

Ella se enfrentó al agresor en una especie de deslumbramiento instantáneo, y vio los ojos desconsolados que quedaron impresos en su corazón como una brasa de lástima. Esa noche, el hombre se jactó de su audacia y presumió de su suerte en la Calle de los Turcos, minutos antes de que la patada de un caballo le destrozara el pecho, y una muchedumbre de forasteros lo viera agonizar en mitad de la calle, ahogándose en vómitos de sangre. La suposición de que Remedios, la bella, poseía poderes de muerte, estaba entonces sustentada por cuatro hechos irrebatibles.

Tal vez, no sólo para rendirla sino también para conjurar sus peligros, habría bastado con un sentimiento tan primitivo y simple como el amor, pero eso fue lo único que no se le ocurrió a nadie. Úrsula no volvió o ocuparse de ella.

En otra época, cuando todavía no renunciaba al propósito de salvarla para el mundo, procuró que se interesara por los asuntos elementales de la casa. "Los hombres piden más de lo que tú crees" -le decía enigmáticamente.

Gabriel García Marquez.

domingo, 24 de novembro de 2013

Y qué le voy a hacer si soy un indie de mierda... versión 2013


Muchas veces cuando salgo por Malasaña pienso, joder pero ¿Por qué coño pincháis en plan tan coñazo? y recuerdo cuando solía pinchar más a menudo que mucha gente decía que le había molado lo que había puesto porque era variado y movido; vamos, que se me debe dar bien para el gusto de este ambiente. Si es que en el fondo soy bastante idealista con ciertas cosas, o bastante tiquismiquis, o ambas cosas a la vez.

Que este blog esté cogiendo un tono cada vez más melodramático coñazo no quiere decir que sea un puto amargado las 24 horas del día (todo el mundo está algo amargado por desgracia. Este blog es una vía de escape, mis sufridos lectores sufridos), o que cuando salga no tenga ganas de pasármelo guay por baretos varios (las discotecas "indies" pues muy de vez en cuando no están mal, pero psss), aunque la verdad la gente cada vez parece más y más aburrida. La cuestión es que tengo mono de estar detrás de la cabina y parece que a finales de diciembre llegará el feliz día después de muuuuucho tiempo :)

Buen año 2013 en general, infinítamente mejor que la ponzoña del año pasado.



venres, 15 de novembro de 2013

Strange Boat


Navegamos en un extraño barco, 
rumbo a una extraña costa. 
Navegamos en un extraño barco, 
rumbo a una extraña costa. 
Portando la carga más extraña
que jamás se haya llevado abordo.

Navegamos por un extraño mar, 
impulsados por un extraño viento.  
Navegamos por un extraño mar, 
impulsados por un extraño viento.
Con la tripulación más extraña jamás vista. 

Vamos montados en un extraño coche, 
siguiendo a una extraña estrella. 
Estamos trepando por la más extraña escalera, 
por la que jamás se haya trepado.

Vivimos tiempos extraños, 
trabajando por una extraña meta. 
Vivimos tiempos extraños, 
trabajando por una extraña meta. 
Trasmutando carne y huesos, en alma...

El otro día me enteré que los Waterboys iban a tocar en Madrid en La Riviera a finales de este mes, y me alegré mucho no lo siguiente, porque es de esos grupos que escuchaban mis hermanos cuando era pequeño; lo cierto es que cuando suena The Whole of a Moon siempre se me dibuja una sonrisa en la cara, como con tantas y tantas otras canciones británicas de grupos de ese palo. Me acuerdo cuando hace tres años estuve en Inglaterra, y estaba con mi madre y uno de mis hermanos esperando a que mis sobrinas se bajaran de un tío vivo en Hyde Park. Recuerdo que sonaron dos canciones; una de los Simple Minds (Don't you forget about me) y otra de Tear For Fears (Everybody wants to rule the world), y que mi hermano y yo nos miramos como flipándolo, pero para bien. Pero es que después te metías en una cafetería y seguían sonando temones y temones... Ellos después de haber pasados tantos veranos en Irlanda se educaron bastante en la música de allí de las islas, y eso lo heredé yo, y así escucho lo que escucho.

Volviendo al tema de los Waterboys, lo curioso es que van a tocar The Fisherman's Blues entero (ya se sabe, hay que sacar dinero, con este tipo de giras). Se me vino a la cabeza esta canción, Strange Boat, que tiene una letra demoledora con la que ahora mismo me identifico bastante, pero ya no solamente yo, cualquier persona que ande medio a la deriva en algún aspecto de su vida. Y es que muchas de las letras de Mike Scott son increíbles, y esta pues qué os voy a contar. Es casi es para escucharla en bucle.

mércores, 13 de novembro de 2013

Llego a casa después de haberme bebido unas cuantas cervezas y contentillo, pero en fin con la suficiente cabeza para pensar; "Nao, mañana tu amiga la biblioteca te espera one more time". Así que bueno, uno sabe cortar la noche cuando no se le presenta nada especialmente interesante y bueno, se bate en retirada a sus aposentos. Pero en fin, mañana ya me han liado. Resulta que últimamente estoy asistiendo a unos cuantos conciertos; el viernes fui a ver a Triángulo de Amor Bizarro a la Joy Eslava (ya por tercera vez, si queréis leer mi crónica del torbellino de concierto que fue aquí os la dejo), y en fin, aquello fue una salvajada porque cada vez suenan mejor. Hoy fui a ver a The Dodos (son como unos Animal Collective en su etapa acústica pero menos neuróticos; aunque su último disco es más convencional. Si te gustan las buenas armonías y los músicos con técnica, no lo dudes); tenía unas ganas locas de verlos porque su último disco, Carrier, me ha flipado mucho, aunque lo que tienen anteriormente casi me flipa más. Como el concierto lo organizó un conocido con el que me llevo guay, me regalaron un vinilo (el que veis en la foto) y me han invitado a otro concierto mañana de gratis (y como viene gente de Ourense ya me están liando para salir... ¡un miércoles!). Y el viernes voy a ver a unos cuantos grupos gallegos a la Moby Dick, y la cosa promete (bueno, el viernes ya saldré en condiciones).



En fin, a veces creo que la música es de las pocas cosas que hacen que realmente me sienta bien, aunque más que bien es completo. Es un arte intuitivo, en el que puedes improvisar, y en el que cuando la voz se acopla como un instrumento más, pueden aparecer melodías con unos destellos increíbles; aunque a mí el noise, concretamente el shoegaze, hace que me traslade de aquí a otros lados sin necesidad de drogas ni nada parecido. Decía Kurt Cobain que el hecho de tocar ante gente que aprecia lo que haces le llenaba completamente, y si además después podía follar era una noche perfecta, aunque esto último no era lo mejor de la noche sino simplemente la guinda. Y me llamaréis tarado, pero concuerdo totalmente, no siempre, pero en ciertos momentos creo que me he sentido igual. En mi caso no tocando delante de gente, quizás por ahora, pero sí yendo a conciertos que te transmiten sensaciones poderosas. Nunca disfrutaré los conciertos de los cantautores españoles (lo siente, la inmensa mayoría y sobre todo todos los de ahora me aburren cosa fina), pero si me traes a una buena banda que sepa realmente de música y que cree melodías de calidad que me gusten, ahí la cosa cambia...

Ya me callo y me voy a la cama.





Pd: Las letras de amor de Triángulo de Amor Bizarro, son las mejores; macarras, pero las mejores.

martes, 5 de novembro de 2013

Vida Perra...

Hubo un tiempo en el que mi indignación con este mundo, al que poco entiendo y a la vez que poco me entiende, se volcaba en miles y miles de entradas en facebook, realmente era un no parar, coincidió con los últimos años de Zapatero y el principio del gobierno de Rajoy... Hoy en día opto por el sarcasmo, algo que es bastante gallego (mi padre siempre hablaba al revés cuando te quería criticar; la broma era cuando después alguna vez no le creíamos cuando quería decir algo en serio, y consecuentemente se chinaba cosa fina. Hay un dicho que dice que necesitas una vida entera para conocer a un gallego, y en su caso necesitarías más, aunque yo soy de los que piensa que es imposible conocer a nadie al 100%, ni siquiera a uno mismo), pero cayendo en eso no dejamos de posicionarnos en una forma de pasotismo, porque mientras tengamos un techo en el que cobijarnos el resto nos va a dar igual, y es así. Hace poco me dijo una chica francesa que en su país, de pasar lo que estaba pasando en España estarían todo el día en la calle protestando para recuperar sus derechos. Alguno puede pensar, "ya están los putos franceses de los cojones rajando de España", pero es que es verdad. Francia no ha perdido ninguno de sus derechos, es más, con la llegada de Hollande a la presidencia de la república han recuperado prácticamente todos los derechos que Sarkozy se había llevado por delante (y por supuesto, su jornada laboral sigue siendo de 35 horas y se siguen jubilando a los 60 años, no a los 67 como aquí). Los franceses serán todo lo que queramos, pero en materia de derechos sociales muerden.

Uno de tantos días aburrido en casa me puse a ver vídeos en youtube, y cayó en mis manos un "monólogo" que hizo Cristina Pardo (suele ser corresponsal de La Sexta para todo lo que tenga que ver con el Parlamento, además de ser de lo mejorcito que tiene la cadena) con motivo de los premios que otorga la Asociación de Periodistas Parlamentarios; empezó a soltar puyas contra los diputados de una forma demoledora pero con muchísima clase [Nota: Si a ti la política te la pela, seguramente no te vas a enterar muchas veces de lo que dice].


En este sentido, la izquierda parece que vive apapostiada en un mundo dominado por los neoliberales recalcitrantes y demás tiburones financieros. Pero centrándonos en España me voy a referir a un extracto de una charla de Pablo Iglesias (no el fundador del PSOE o de UGT, el profesor de la UCM) en la cual dice unas verdades como puños increíbles, y que poca gente se atreve a decir sobre los "intelectuales" de la izquierda, y la capacidad para crear corrientes de opinión (por cierto, Marhuenda es el director de La Razón, para los que no lo sepáis).


Me encanta esa parte en la que dice cómo algunos de esos "intelectuales" lo único que tienen en mente es subir a su piso a una chica ponerle una canción de Silvio Rodríguez para que se ponga tierna y tocarle las tetas. En fin, a Silvio hay que reconocerle que hizo unas letras que si algún grupillo o amago de cantauror/a de estos últimos tiempos las escuchara (en comparación con lo que ellos escriben) se le debería caer la cara de vergüenza; un ejemplo meridianamente claro de esto sería "Qué Hago Ahora Contigo". Pero sin estar relacionado con la temática "amorosa", en principio, y más relacionado con este tema del que estoy hablando se me viene a la cabeza esta otra canción.

sábado, 2 de novembro de 2013

Güelve Ay Omá Qué Rica (tropecientos años después) y mezcolanzas varias...


Buenas!! ¿Cómo andamos además de con los pies? En fin serafín, corre más un galgo que un mastín, no obstante, corren los dos bastante... Bueno, vamos al lío.

Resulta que el pivón que veis unas líneas más abajo, Bar Rafaeli, se queja indignadamente de que nadie quiere salir con ella. Sus palabras exactas, bueno traducidas del hebreo al castellano, fueron:

Estoy bien, soy divertida, me gusta salir, también estar en casa, el cine, comer bien... No entiendo qué tengo de malo, ¿Por qué estoy sola?

El artículo dice un poco más abajo que, vamos, que está forrada, y que a pesar de tener un montón de amigos, pues que intimida a los hombres. Pero lo mejor de todo es que ella (atento chaval que esto te va a interesar), dice que ella JAMÁS dice NO cuando le piden una cita, para añadir más adelante:

Incluso cuando hay riesgo de que no me guste, pienso que siempre aprenderé algo de él

También dice la chica que no se siente para nada feminista, y que cuando sea madre será ella la que se quede en casa limpiando y cuidando de los niños. Bien esto se puede interpretar de varias maneras; Estoy podrida de dinero, hago los trabajos puntuales que sean y prefiero quedarme en casa educando a mis hijos porque ésa es mi opción ya que no tengo agobios económicos, o bien, alguien podría verla como una persona anclada en la edad de piedra. No la conozco personalmente (qué pena), así que bueno me abstengo de hacer juicios de valor.

De todas formas esto tiene trampa. Sí trampa, porque después nos sacan a los dos tíos con los que salió después de Leonardo di Caprio (pobre de solemnidad ya se sabe), y son dos empresarios al parecer potentados... Ay chica, haber empezado por ahí, que luego aunque nos vengas con cosas como que tu supuesto "hombre ideal" (me da que esto es como la mujer ideal, que realmente no existe) debería ser una persona:

que pueda ver un poco desde abajo, y, un ejemplo a seguir, alguien por el que sienta admiración.

Al final la gente de cierto nivel económico se relacionan entre sí, es un hecho. Pero bueno, no sé si recordaréis aquel spot publicitario en el cual esta diosa se enrollaba con un nerd de libro (con esto me refiero a las pintas del chico en sí). Yo aviso, a mí particularmente me da algo de grimilla el vídeo, y a la chica le han criticado y otra mucha gente la ha alabado. El que sí que lo debió flipar fue el chaval, que vamos, yo creo que debe ser un héroe para todo friki viviente. Yo si fuera él me habría ido a casa con un calentón de tres pares de... narices [Aviso: Estas imágenes pueden herir la sensibilidad de algunas personas]


En fin, que menuda tía, pero me da que no la cataremos, y aunque hubiéramos quedado con ella y la cita hubiera estado de fruta madre, mensajito de wathsapp incluido de su parte que lo verifique (sí, tal como se desarrolla el mundo se ha convertido en algo fundamental) como son más raras que un perro verde igual te quedas en ascuas 4everandever, o igual no... Ay, si a veces hay que ser más impulsivo y no ser tan racional, pero en fin estaría bien que ellas también pusieran de su parte y no esperaran a que tú lo hicieras todo. Quizás lo que le pasa a ella es que se queda esperando a que aparezca su príncipe azul, sí como muchas, y que caiga en sus brazos así de sopetón después de la emoción... No digo que no le pueda pasar (está que cruje y forrada), pero tiene muchas papeletas para que no le pase.

Fuera ya de esto me han llamado la atención otras dos noticias provenientes de Asia antagónicas. Una relacionada con las denominadas Tigresas Blancas; son una secta taotista de mujeres que creen que por medio de la práctica del sexo, sobre todo de las felaciones, pueden rejuvenecerse entre diez y quince años, incluso en algún caso hasta hacer retrasar la menopausia hasta el infinito, ya que por medio de estas prácticas consiguen hacerse con la energía del varón, ya que el sexo es la práctica que desprende la energía más poderosa del ser humano. Se dice que cuando somos adolescentes buscamos el sexo como si no hubiera mañana, lo cual no deja de ser cierto, y que eso poco a poco se va perdiendo; bien, ellas quieren sentirse así mediante affaires esporádicos (porque desprenden más adrenalina) para mantenerse lo más jóvenes posibles (desprecian la cirugía estética, lo cual es ciertamente loable).

Por otro lado, tenemos lo que pasa en Japón hoy en día. Hay gente ciertamente fascinada por la cultura japonesa, por cómo son, sus comics, películas, cultura, grabados, etc, etc, etc... pero a mí siempre me han dado bastante lástima. Siempre han querido adaptarse a la estética occidental, y lo único que consiguen es que te rías de ellos por las pintas que intentan llevar (son risibles cuando no son genuinamente ellos), pero sobre todo por tener una sociedad en la que el éxito es una parte fundamental de su cultura, ya que viven por y para él, y si piensan que han fracasado pues... Es uno de los países en los que hay más suicidios, amén de uno de los que tienen una represión ya no sexual, sino afectiva más increíble (ni se te ocurra abrazar, o dar dos besos en público). Esto repercute en que hoy en día haya muchas parejas que no quieran, vamos a hablar claramente, follar, dada la presión social por el éxito existente. Eso es un extremo, porque después hay otro extremo que se materializa en el anime que francamente en ciertos casos parece de putos perturbados.

Es posible no tener deseo sexual de ningún tipo??? Pues sí, si piensas que nadie en el mundo te va a entender; creedme es posible. Pero es más chungo cuando vives en una jaula social que te subyuga desde que has nacido...

Después de el conciertazo de Chinarro de hace unas semanas, creo que esto viene al pelo