domingo, 30 de septiembre de 2012

Estado de escepción


Hoy ha sido uno de esos días que pasarán a lo largo de mi vida como absolutamente prescindibles... Me vine este finde a casa porque unos amigos que tienen un bar me habían propuesto pinchar después del concierto de Howe Gelb (no es que me emocione, pero bueno ya es el segundo año que me llaman para el plato fuerte del festival); este tipo de viajes significan tiempo perdido, perdidísimo, y la verdad es que me tengo que poner las pilas porque el tiempo corre en mi contra totalmente, pero del dicho al hecho hay un trecho.

Hoy un compañero del doctorado ponía un post en su muro de facebook en el que comentaba la siguiente situación (todo está recogido en este artículo de Huffington Post, vídeos incluidos):

Él estaba en un bar no excesivamente cerca del meollo de otra nueva manifestación para ocupar el congreso con un grupo de amigos. Resulta que en esto vieron a una manada de gente salir escopetada por la calle, y obviamente la gente del bar se acercó a la ventana para ver qué coño estaba pasando; en esto que pasan los antidisturbios y uno les dice, "a ver los graciosos (los que miraban), os venías ahora conmigo", para acto seguido entrar empezar a ostias aleatoriamente con todo lo que se puso en su camino. Uno de ellos se fijó como objetivo pillar a un colega de mi compañero tras darle de leches repetidas veces mientras medio bar agarraba al "policía" en cuestión; cuando entraron en razón se piraron por donde habían venido. En el bar hubo destrozos de vasos y de algunos de los cuadros que había y, por supuesto, no le va a pagar a los del bar por lo ocurrido porque los muy hijos de puta esconden su número de placa. El sentir de la gente que estaba en el bar es de una impotencia manifiesta.

La verdad es que mientras yo no consigo concentrarme en trabajar y me quedo imbuido en mi mundo con mis ralladas y mi falta de concentración para trabajar en la calle está pasando esto y visto de esta forma soy bastante egoísta. Debería espabilar ya de una puñetera vez porque mientras la situación político-social de este país, por llamarlo de alguna manera, se va a la puñetera mierda, yo estoy de esta guisa.

PD: Este vídeo es la leche. A partir del minuto 9:30 es cuando Évole habla con un inspector de los Mossos (muchos catalanes me han dicho que son peores incluso que la policía nacional), y con un cinismo del copón dice que los policías siempre muestran su acreditación... Esto es de república bananera.


miércoles, 12 de septiembre de 2012

Siempre seré un indie de mierda


El post anterior representa lo que no soy (excepto por mi sacrosanto The Joshua Tree, el mejor album de U2 y de la historia para modesto servidor), y a mí me van otras cosas más actuales y buenas como Calexico, o Melody's Echo Chamaber (aka Melody Procher; ésta me gusta en todos los sentidos), nombre del proyecto de la novia del guitarrista de Tame Impala, que también es su productor.


martes, 4 de septiembre de 2012

Versiones "metaleras" de U2


La gente que me conoce sabe que mi opinión sobre el heavy metal; una mala copia barata del hard rock (a Led Zeppellin nunca les gustó por ejemplo que los encuadraran en la categoría de "metal", aunque a grupos como Deep Purple nunca les desagradó; no obstante esta opinión es minoritaria dentro del género); el "heavy" se cargaba casi de un plumazo toda la influencia de la música negra, ejemplificando esta actitud en sus solos de guitarra que son una de sus características; para mi gusto son una serie de pentatónicas realizadas a la velocidad del rallo, más frías que el polo sur, que no dejan margen para una creatividad más espontánea y cálida. Mientras el Heavy Metal triunfaba muy a finales de los setenta y sobre todo en los ochenta, poco a poco comenzaron a salirle diferentes bifurcaciones que darían como resultado nuevos géneros y subgéneros que persisten y se ramifican hasta nuestros días.

A lo largo de mi, eso creo, corta vida he tenido bastantes discusiones con heavies fruto de nuestra recíproca intransigencia musical; con el paso del tiempo paso ya bastante de mis antiguos debates bizantinos musicales que no llevan a ningún lado; si ellos se quieren reír de My Bloody Valentine, Radiohead, o The Jesus & Mary Chain pues muy bien, a mí me producen el mismo efecto Iron Maiden, Blind Guardian, o Manowar. De todas formas a veces la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, que dice la canción, y todo es mucho más abierto y permeable de lo que parece.

Os voy a poner dos versiones de U2 que realmente me gustan de dos grupos que no tienen nada que ver absolutamente con los irlandeses; Dream Theater y Sepultura.

Dream Theater es un grupo de metal progresivo compuesto, eso sí, por una serie de músicos extremadamente virtuosos (lo cortés no quita lo valiente). Podría definirlos, desde mi ignorancia, como una especie de Pink Floyd metaleros que alargan todavía más la duración de sus canciones, realizan unos break demasiado acusados que destrozan las canciones. Su batería al parecer tiene un proyecto paralelo con una vertiente mucho más pop o convencional, así que puedo entender en cierta manera esta versión.



Si la versión anterior me gusta bastante la siguiente me resulta chocante, aunque me gusta, ya que la realiza Sepultura, una banda de Trash Metal. Su estilo ha variado bastante a lo largo de los años, y por variar hasta han cambiado de cantante en una ocasión, Max Cavalera por Derrick Green, un bigardo de casi dos metros con el que jamás de los jamases te querrías enfadar...



Para gustos colores, que dice el dicho...