*A quien le interese mucho el porqué de las cosas:
De acuerdo, leído así el título a alguno igual no le dice nada pero para muchos pensadores tal día como hoy hace 1700 años la cultura occidental actual nacía como tal. Aunque su papel hoy en día esté en retroceso, durante muchos siglos la iglesia católica gozó de un poder omnímodo que procedía en parte de la influencia y fuerza que obtuvo a partir de esta fecha durante el último siglo de existencia del Imperio Romano.
Antecedentes
Situémonos a finales del siglo III d.c. en el Imperio Romano; éste estaba gobernado por una fórmula de poder que constaba de dos emperadores, uno para la parte occidental del imperio, y otro para la parte oriental del mismo, a los cuales les correspondía a cada uno un césar inferior a ellos en rango. Estos césares serían los que heredarían el cargo de augusto cuando sus superiores murieran o abdicaran. Esta curiosa forma de gobierno se llamaba tetrarquía; τετρα es un prefijo griego que significa cuatro, y ἄρχω, comenzar, originar, presidir, prevalecer, mandar, o reinar. Fue implantada por Diocleciano tras haber dado un golpe de estado.

Una vez que Diocleciano abdicó la tetrarquía empezó a hacer aguas por todas partes, ya que algunos hijos de ciertos emperadores reclamaban suceder a sus padres como augustos sin ser césares con anterioridad, con lo cual volvíamos a la misma situación de inestabilidad de otras épocas. Constantino y Majencio fueron un ejemplo claro y conciso de ese fracaso; uno era hijo del augusto Constancio Cloro y el otro del también augusto Maximino Hercúleo. Después de derrotar a otros tetrarcas en diferentes batallas se declararon por su cuenta y riesgo augustos saltándose totalmente la legalidad, por tanto.
Es importante decir, también, que desde el año 303 d.c. Diocleciano comenzó una política de persecución contra los cristianos que no renegaran de su fe y no sacrificaran ofrendas a los dioses. Para los romanos, el bienestar de sus vidas, y la gloria de Roma dependía de su piedad para con los dioses, y ésta se demostraba mediante los sacrificios de animales en su honor; en contrapartida los dioses concedían siempre la victoria a a sus generales en la guerra, a la par que los protegían de infortunios. Los cristianos rompían con este pacto sagrado y por esa razón eran odiados y delatados ante las autoridades por el grueso de la población.
Es importante decir, también, que desde el año 303 d.c. Diocleciano comenzó una política de persecución contra los cristianos que no renegaran de su fe y no sacrificaran ofrendas a los dioses. Para los romanos, el bienestar de sus vidas, y la gloria de Roma dependía de su piedad para con los dioses, y ésta se demostraba mediante los sacrificios de animales en su honor; en contrapartida los dioses concedían siempre la victoria a a sus generales en la guerra, a la par que los protegían de infortunios. Los cristianos rompían con este pacto sagrado y por esa razón eran odiados y delatados ante las autoridades por el grueso de la población.
Los hechos
Majencio controlaba toda Italia y el norte de África, mientras que Constantino dominaba Inglaterra y Gales, la Galia y la península ibérica principalmente. Constantino declaró la guerra a Majencio para acto seguido adentrarse en Italia para conquistar Roma. Según el rector cristiano Lactancio en su De Mortibus Persecutorum la noche anterior al combate definitivo entre estos dos emperadores a las puertas de Roma, Constantino vio en sueños cruz como símbolo de la victoria. Otro autor cristiano escribió con motivo de la muerte de Constantino una obra dedicada a su memoria, Vita Constantini, en ella no hablaba de un sueño sino que tanto Constantino como sus soldados vieron superpuesto al ocaso del sol una cruz a la vez que Jesús le decía; con este signo vencerás. Posteriormente esa supuesta cruz, que es el crismón actual de la iglesia, fue pintada por los soldados de Constantino en sus escudos según nos cuenta Majencio. Huelga decir que Majencio fue derrotado y Constantino se convirtió de facto en emperador único de occidente, el 28 de Octubre del año 312 d.c.
La historiografía cristiana acusaba a Majencio de perseguidor de los cristianos, de asesinarlos de forma sádica, de ser un mounstruo... Por otra parte Constantino sería el salvador de los cristianos, poniendo fin a su persecución mediante el mal llamado Edicto de Milán, básicamente porque ni es de Milán ni tampoco su impulsor fue Constantino sino el augusto de oriente Galerio, terminando de esta manera tras diez años la persecución contra los cristianos . Históricamente ha quedado totalmente rechazado además que Majencio fuera un persecutor, más bien incluso favoreció a los cristianos.
La historiografía cristiana acusaba a Majencio de perseguidor de los cristianos, de asesinarlos de forma sádica, de ser un mounstruo... Por otra parte Constantino sería el salvador de los cristianos, poniendo fin a su persecución mediante el mal llamado Edicto de Milán, básicamente porque ni es de Milán ni tampoco su impulsor fue Constantino sino el augusto de oriente Galerio, terminando de esta manera tras diez años la persecución contra los cristianos . Históricamente ha quedado totalmente rechazado además que Majencio fuera un persecutor, más bien incluso favoreció a los cristianos.
Las Interpretaciones.
Según Eusebio de Cesarea Constantino renegó del paganismo tras esta batalla a la par que se convierte totalmente al cristianismo; además aunque primeramente renunció a perseguir a los paganos, durante los últimos años de su mandato cambió de parecer. Este visión todavía es la que creen muchos cristianos e incluso muchos agnósticos o ateos de manera ciega, es decir; que Constantino fue un emperador totalmente cristiano a partir de este día.
Siendo cierto que Constantino fue el primer emperador que le dio prevandas y privilegios a la iglesia, no deja de ser una mentira de dimensiones colosales el hablar de Constantino como el iniciador de la persecución contra los paganos ya que hay datos como la construcción de templos paganos en la nueva ciudad capital de Constantinopla pocos años antes de su muerte, construidos ex novo; o las estatuas que describen a Constantino como Sol/Apolo en Roma, Termesos, y Constantinopla; y sobre todo su posible concepción religiosa henoteísta ponen francamente en evidencia la clásica visión del Constantino cristiano.
¿Pero qué coño es el henoteísmo? Etimológicamente es un compuesto de ἕν que significa uno, y θεός que significa dios, es decir, un dios. Suena bastante a monoteísmo ¿no? Monoteismo viene a su vez de μόνος, el, y también de θεός, por tanto el dios. El monoteísmo solamente cree en un dios mientras que el henoteísmo cree en varios dioses menores y uno principal. Pues bien, resulta que dentro de los panegíricos latinos constantinianos, unos textos dedicados a este emperador durante su reinado nos deja una definición sobre el dios protector de Constantino clavadita a la definición que os acaba de dar de henoteísmo. Más o menos vendría a decir una cosa así; Tienes Constantino un estrecha relación con esa mente divina, que delega en el cuidado del resto de la humanidad en divinidades menores (Paneg Lat 9, 2, 5).
Sería muy difícil explicar ahora con pelos y señales mi opinión al respecto pero podría resumirse de la siguiente manera; muchos cristianos no diferenciaban entre el culto a Sol/Helios/Apolo del culto a Cristo, aunque eso no significa que otros si lo hicieran. Un siglo después el Papa Leon Magno en su vigesimo séptimo sermón durante un 25 de diciembre pidió a sus fieles que no confundieran el culto solar con el culto a Cristo, ya que muchos cristianos se arrodillaban ante Sol antes de entrar a la iglesia así como también pensaban que la luz de esta estrella era la luz de Jesús.
Pero lo más curioso de todo es que hay muchos especialistas que hablan de una cristianización del culto solar en la obra de Eusebio, ya que por ejemplo la visión de la cruz del año 312 d.c. se podría equiparar a otra que tuvo Constantino en el santuario de Apolo Granus, hoy en el sur de Alemania; Pues imagino viste, a tu protector
Apolo, acompañado de la Victoria, ofrecerte unas coronas de laurel de las que cada una te trae
el presagio de treinta años... Y en verdad ¿por qué digo «creo»? tu viste al dios y te reconociste
bajo los rasgos de aquel.(Paneg. Lat. 7, 21,4).
Cuando dice que se reconoció en él, se refiere a que eran exactamente iguales, o cuando menos bastante parecidos. Hay una serie de monedas posteriores a la batalla de puente Milvio en las que podemos apreciar ese semejanza tan acusada entre Constantino y el dios Sol. Esto se debe a que Constantino es una especie de delegado de su dios protector en la tierra.

Bajo mi punto de vista Constantino era uno de esas personas henoteístas de los últimos siglos del Imperio Romano que no diferenciaba entre Cristo y Sol, por eso deja en fuera de juego a cualquier historiador que pretenda demostrar su cristianismo o su paganismo. Esa debe ser la razón fundamental por la cual la iglesia católica nunca lo ha declarado santo y la ortodoxa sí.