Intentas trabajar pero no puedes, la concentración se ha ido de cañas allá abajo por el puerto. Debajo una banda de gaitas ensayando a todo meter el himno gallego una y otra vez (que es mi himno, pero oye que todo en exceso toca la moral y más cuando la cagan de cuando en cuando). Aunque suene cenizo, esta semana ha hecho un tiempo de mierda, y para trabajar quizás sea lo mejor que hay. En fin, que hoy me merezco un par de collejas.
Y así doy fin a la entrada más chorra en la historia de este mi blog Esternocleidomastoideo, antes Nunca Me Entero de Nada (sí, como la canción de Los Planetas).