martes, 12 de outubro de 2021

Don't see me only as I am but...

Hoy al abrir facebook (hacía siglos que no lo hacía) encontré una entrada en la que Camera Obscura ponía una foto de su teclista dado que hace justo seis años que se murió de cáncer. He sido muy fan de los primeros Camera Obscura, y la verdad es que la noticia me dio mucha pena. Lo gracioso es que aquello me cogió con una pequeña intoxicación alimentaria por culpa de una ensalada que solía hacer por aquel entonces (nunca más la he vuelto a hacer) y que estaba muy rica, probablemente por culpa a su vez de un aguacate inesperadamente jodido, de manera que conjugué la pena por la triste noticia con un malestar estomacal mío y de otra persona a la que se la preparé, que al ser más menuda sufrió en peor medida las consecuencias. En general uno no le prepara su mejor plato a alguien si no le gusta, así que sí, ese puente lo pasé con una chica de la que estaba hasta las trancas, y si no hubiese sido por aquello habría sido un puente perfecto, porque cuando comienza una historia así todo suele ser muy bonito. La cuestión es que ella estaba tan jodida que a posta perdí el vuelo para volver a Inglaterra para así poder cuidarla y en fin, para poder estar con ella un día más (es lo que tiene vivir en dos ciudades distintas); tampoco es que estuviese católico del todo pero podría haber forzado la máquina para ir al aeropuerto sin problemas. 

La relación fue muy intensa, pero como ya he escrito en otras ocasiones todo se acabó yendo a la mierda, por circunstancias, y ahí uno es consciente de que el querer intensamente no siempre es suficiente para que algo funcione. Me acuerdo que con el paso de los meses me llegó a decir algo así como "quédate con lo bueno que hay en mí"; es de las cosas más bonitas que haya escuchado pero a la vez también de las más desgarradoras, y eso que de su boca escuché en su momento otras en este último sentido, pero ya de forma iracunda, no con esa tranquilidad en la que ella misma era consciente del torbellino que poseía por dentro dadas las circunstancias de la vida. Tiempo después de que todo se acabara, me di cuenta escuchando una canción que me encanta, de The Innocence Mission, que algo parecido se dice al principio de Look for me as you go by; "don't see me only as I am but see me how I long to be", que sería algo como, "no me veas solo como soy sino también como anhelo ser". 

Es bastante curioso lo que una foto puede evocar, y cómo a pesar de ser consciente de lo que pasó hace ya tanto tiempo uno se acaba quedando principalmente con las cosas realmente buenas cuando han sucedido. En fin.

luns, 4 de outubro de 2021

La perfecta colaborasió

Creo que pocas colaboraciones me podían hacer más ilusión que el hecho de que Sharon Van Etten y Angel Olsen hiciesen una canción juntas, y eso que la versión original de la canción me parece una chusta sobreproducida, pero la acústica... ay!! Y poco más, que me ha hecho muy felisss :) 


xoves, 1 de xullo de 2021

Aquel día que el Celta perdió la Copa del Rey...

Uno ya va peinando alguna que otra cana (este año de golpe me han aparecido en la barba unas pocas agrupadas) y claro, de cuando en cuando te encuentras de sopetón con recordatorios de cosas que pasaron hace veinte años, concretamente de fechas importantes para ti. En este sentido, por aquel entonces terminé COU, o mejor dicho, suspendí COU y me tuve que ir interno a un instituto en Santiago en verano donde conocí a parte de los mejores piezas de toda Galicia para aprobar el curso y poder presentarme a la selectividad en septiembre, como así fue. Sea como fuere, lo cierto es que aquel verano a pesar de todo me lo pasé bien (llámame masoca), de hecho todavía sigo en contacto con algún elemento de aquella época. 

Por temas que no vienen a cuento tengo que tratar con gente que tiene esa edad hoy en día, y al hacerlo recuerdas cómo eras cuando estabas en su lugar al igual que el mucho tiempo que ha pasado desde aquel entonces, pero paradógicamente no parece que haya sido hace tanto. También es paradógico constatar que aunque me sigo considerando joven y puedo empatizar bastante con ellos, a veces también pienso ¿pero cómo pueden ser tan gilipollas?, sencillo, porque yo también lo era a su edad, y con un grado de empanamiento épico. De hecho puedo asegurar que la postadolescencia es una fase en la que todo es muy confuso, no sabes de nada y pretendes saberlo todo, pero también es cierto que empiezas a experimentar cosas que antes no sabías que existían y que descubres que hay otro mundo ahí fuera más allá del de tu entorno inmediato, sobre todo si te vas de casa. 

Sí, eres más intensito, y de hecho los flashes que provienen de esa época se rememoran con dicha intensidad en no pocas ocasiones. Recuerdo estar en la playa la noche de San Juan de aquel año, cerca de Pontevedra, y escuchar Pyramid Song de Radiohead por primera vez mientras estaba pillado observando la hoguera. Ahí empezó mi obsesión por Radiohead por aquel entonces, y esa todavía sigue siendo una de mis canciones favoritas de todos los tiempos. En este sentido, si U2 fue mi grupo de adolescencia Radiohead lo fue de la universidad. Siempre hay momentos que sirven de punto de inflexión, supongo.

¿Y todo esta reflexión cutre-salchichera a qué se debe? A que el motivo al que aludía al principio del texto se debe a que se cumplen veinte años de la derrota del Celta en la Copa del Rey de 2001. Todavía recuerdo cómo una conocida me dijo cuando me vio sentado y tan cabizbajo en unas escaleras, "¡pero si solo es fútbol!"... No levanté la cabeza porque si las miradas pudiesen matar esa sería una de ellas. Hoy me lo tomaría de otra manera, pero con esa edad uno es muy intenso para según qué cosas, pero en fin, el tacto esa persona lo tenía donde yo me sé porque que mis amigos me llamaran Celtarra ya era significativo de lo que me importaba el Celta. 

Pues eso, queso, lo voy a dejar aquí porque no me quiero poner todavía más moñas haciendo de abuelo cebolleta, que como soy historiador ya de por sí tiendo a ser bastante nostálgico del pasado. 
  
 

domingo, 9 de maio de 2021

La tranquilidad: los hombres también rechazamos.

Es ciertamente paradógico que cuando buscas en google cómo aceptan las mujeres el rechazo masculino el resultado de la búsqueda, simplemente, no existe, y por el contrario te redirige a hombres frustrados por haber recibido calabazas. Este hecho no es extraño si tenemos en cuenta que las relaciones/líos se rigen en gran medida por la propia ley de la oferta y la demanda; hay mucha demanda masculina pero poca oferta (es decir, alguien con quien encajes; de lo contrario no se valoraría terner una relación), porque las mujeres tienen donde elegir, mientras que los hombres no tanto, salvo unos pocos. Por otra parte, las quejas más comunes que escucho entre las mujeres son del tipo; "los que valen la pena tienen novia o están casados". Sea como fuere, esa ventaja que tienen la mayoría de las mujeres hace que el no por lo general les cueste más aceptarlo (y más si además no están mal) porque son las que tienen la sartén por el mango (ejem, nunca mejor dicho...), y creo que si se piensa fríamente tiene bastante sentido este hecho.

En mi adolescencia me he sentido bastante incomprendido, podría decir que más que en la media del adolescente medio, siendo probablemente ese motivo el que motivase que empezase más tarde a estar con chicas (un pelín, quizás). Era alguien sin mucha malicia y extremadamente empanado, y bastante tenía con mis inseguridades como para pensar en salir con nadie, la verdad (aunque uno tenía ojos). Cuando empecé a salir en serio, la primera vez, fue casi sin darme cuenta, y a pesar de las cosas malas que pasaron, por otra parte, el hecho de importarle tanto a alguien hace que ganes algo de autoestima (por fortuna o por desgracia he sido un poco el chico valium para chicas nerviosas, no falla, son a las que atraigo; ya lo he asumido). Nunca he querido ser un pesado (y cuando lo he sido me he disculpado y me he apartado), y en general cuando he salido con alguien ha sido todo de una forma bastante casual, aunque si considero que la persona merece la pena allá voy con todas las consecuencias. Por otra parte, con el tiempo, con la edad, voy teniendo más ganas de apartarme del mundanal ruido, así que creo que en gran parte he aceptado de buen grado que seguramente me voy a quedar así, y lo prefiero, aunque no me cierro totalmente. Qué sea lo que dios quiera, pero no me voy a lamentar por estar solo si es lo mejor que me pueda pasar.

He tenido relaciones serias y líos de semanas o meses, pero estos últimos no los suelo tener dado que cuando supero una ruptura si no veo nada que me motive prefiero estar a mi bola. Es decir, cuando has querido mucho a alguien y la cosa se jode se pasa francamente mal, y si aún por encima la otra persona se comporta como una impresentable, peor. Yo he tenido una ruptura de ese palo, otra no tan bronca (con respecto a la anterior) con incluso tanteos a posteriori, y otra en la que los dos comprendimos que el asunto no daba más de sí y por tanto de buena forma decidimos acabar con aquello. En todos los casos, a pesar de la tristeza, acepté que todo se había jodido (además, excepto en un caso, en los otros les desee lo mejor, y no de manera falsa, sino de corazón, consciente de la situación). En algunas ocasiones me dejaron, en otros fue de mutuo acuerdo, pero siempre he aceptado la realidad después de un tiempo prudencial, dado que es mejor estar con quien quiera estar contigo que con alguien que no le apetezca (no merece la pena estar con una persona que no desee compartir su tiempo contigo), por muy buenas que hayan sido las formas. 

Es decir, hablando mal, que me encoño poco, aunque cuando lo hago, lo hago bastante. Por tanto, prefiero muchas veces la soledad, la tranquilidad, aunque no una radical en la que no tenga relación con nadie. Ahora mismo, por ejemplo, tengo una buena relación con los compañeros de trabajo, y quedar a tomar cañas los viernes para mí es una liberación, pero cuando llega el finde valoro estar tranquilo sin que nadie me moleste (bueno, aunque últimamente me acompaña la puta alergia). Pero siempre que llega un período en el cual las cosas me salen bien y estoy tranquilo, aparece una chica a la que le debe intrigar que no tenga necesidad de tirarle fichas a nadie. Y esa es la situación que tengo hoy en día; es decir, hay una chica en el trabajo que ya me tira fichas indisimuladamente, y tampoco es que esté mal, pero sé de sobra que con su manera de ser (está medio pirada, la verdad) la cosa acabaría como el rosario de la aurora, porque uno con el tiempo ya conoce el percal, por experiencia propia; por tanto, lo último que quiero es un pollo con alguien que no sabe muy bien lo que quiere... qué le voy hacer, mi intuición me dice que me aleje a todo trapo, y en este tipo de situaciones me fío mucho de ese sexto sentido. 

Por si fuera poco, el tema ya ha pasado de castaño a castaño oscuro, puesto que ahora no para de llamarme rancio entre jijijaja porque no me quiero liar con ella, y la chica empieza a ser pelín estresante. Es decir, no doy falsas esperanzas ni mensajes ambiguos por mi parte como sí he hecho alguna vez sin darme cuenta en otros casos (mea culpa), pero da igual, se conoce que si no eres desagradable la gente no se da por enterada.  Hasta este momento me lo decía muy de cuando en cuando (y como me lo decía a mí, pues bueno, por un oído me entraba y por otro me salía) pero el otro día  lo hizo en una terraza ante más gente del curro, a saco... Al volverme para casa no pensé mucho en el tema, pero me dije, joder, esta ya va con todo. Para rematar la jugada, me manda un whatsapp pidiéndome perdón y que lo que buscaba era una reacción por mi parte... Madre mía, y todo porque esta chica quedó obsesionada de un vigués y claro (resulta que yo también soy gallego), que tiene decidido que acabará saliendo con un gallego y que yo casualmente pasaba por allí... 

No es que quiera ser Chris McCandless y apartarme de todo de forma radical para vivir como un eremita, pero las relaciones humanas son tan complejas, que muchas veces prefiero el tedio de la soledad a tener que comulgar con ruedas de molino, y a eso hay que sumarle que cada uno también tiene sus defectos (no quiero caer en la simplicidad adolescente que esquematiza todo en base a decir que el mundo está contra mí) que no es precisamente perfecto, y que también la puede cagar. La virtud está en el medio, pero no siempre es fácil llegar a ella. Además, viendo lo que ha pasado este sábado con el estado de alarma uno desea que llegue un meteorito de una puñetera vez... 


luns, 2 de novembro de 2020

Surrealismo






Creo que si hubiese un vídeo que pudiese definir lo que es 2020 sería este; cuatro colgaos tirando piedras, un señor en silla de ruedas que está con los colgaos yendo a toda pastilla para evitar las cargas policiales, la policía llegando en furgones buscando a la gente que le lanza cosas, y surrealísticamente un señor está tocando una canción de las Bangles al piano mientras un grupo de gente intenta protegerle por si le cayera alguna "galleta" de propina. Es como nuestra particular orquesta del Titanic, nos vamos al carajo, pero a la vez todo es muy random.





Otra imagen sería esta, yo yendo a comprar un termómetro a la farmacia y la farmacéutica con vergüenza diciéndome que todo dios ha arrasado con ellos y que solamente le quedan de este tipo... (y que elija entre una rana y una vaca) y yo, pues bueno, mientras "furrulen" a mí plin; la vaquiña. Si me entero de que tengo fiebre pues oye, por lo menos que sea de esta manera. La broma es que es la segunda vez que me sucede (en dos ciudades diferentes). En fin, es maja la vaquiña por lo menos :)




venres, 10 de xullo de 2020

La frustración de cada cuatro años...

Vuelven las elecciones gallegas, vuelve un domingo de frustración viendo cómo Galicia vuelve a pegarse el enésimo tiro en el pie votando al PP, porque aquí el voto no se produce como fruto de una reflexión mesurada sino como fruto de la costumbre, y en el caso de mi provincia porque igual tu puesto de trabajo depende de ello.

Es difícil entender al gallego medio para el común del españolito medio, ¿por qué?, porque el gallego es más de matices, más filosófico, es capaz de responderte con una pregunta, y un castellano por ejemplo es una persona más de elige blanco o negro, y cuya entonación parece que nunca acaba de subir del todo. Obviamente esta argumentación está llena de estereotipos, aunque lo curioso es que los que no sois gallegos acabáis de descubrir que para nosotros el español medio es concebido como un borde (eso no significa que sea mala gente), mientras que para vosotros que un gallego sea "indeciso" es lo más normal del mundo y no habíais pensado qué pensábamos nosotros de vosotros ¡Qué paradoja! :P

En fin, había pensado en hacer un post explicando las razones por las cuales el PPdeG siempre gana en Galicia, pero sería harto complicado y como dije en el anterior post, me produce bastante bajona hablar de política a día de hoy, y ya casi me doy con un canto en los dientes si como parece el neofascismo no consigue representación. Si esto pasase, creo que seríamos la única zona de toda España en la cual no estarían en ninguna institución. Menos da una piedra.

Como soy algo masoca, intentaré hacer un resumen condensado. Será un algo un poco cutre salchichero, como yo, para que si os interesa os hagáis una idea:

Un elemento fundamental para entender el voto por este rincón del mundo es el clientelismo, y esto no es algo exclusivo de aquí, ni mucho menos, lo que pasa es que quizás como algunos nos quejamos nos hacemos más eco de ello. Así, sobre todo durante el XIX, en Europa existía lo que se llamaban las redes clientelares, las cuales consistían en el hecho de que personajes poderosos concediesen favores a gente con menos posibles para que si necesitasen que les devolviesen el favor, acudiesen en su ayuda. De hecho, la España de Cánovas y Sagasta, del "turno pacífico" se basó en gran parte en esto, aunque en general eran elecciones amañadas votase lo que votase la gente. Quizás el origen más diáfano de este hecho se rastrea mucho tiempo más atrás, ya que en época romana existía lo que se llamaba la relación Patrón-Cliente. El patrón era un patricio con dinero y prestigio que recibía cada mañana la visita de sus clientes que venían a besarle la mano e incluso a postrarse ante él. Como se sentía en deuda, el cliente se plegaba a lo que le ordenase; si este tenía que ir al foro (el centro de la ciudad) a un juicio, allá iba, e incluso si tenía convencer gente para entablar negocios o cerrar acuerdos, (también) allá iba. Uno de los hechos más curiosos es que incluso servían para difamar a alguien, de manera que lo que veis en twitter no es nada nuevo; una cuenta con muchos fallowers ataca por medio del efecto "turba", señala a otra cuenta y allí van sus followers a decirle de todo menos bonito. Lo más curioso de todo es que el término "turba" es una herencia de la terminología clientelar romana, la cual en este caso hace referencia a los clientes más humildes de los patronos romanos, los cuales podían ejercer de matones contra otros ciudadanos. 

Lógicamente, estas obligaciones podían convertirse en un verdadero coñazo para el subalterno porque podía pasarse un día empantanado sin poder disponer de su tiempo, de manera que los clientes a veces se quejaban de tener que estar todo el día con el patricio. En contraprestación para el cliente, el patricio le daba a este como recompensa alimento e incluso dinero, y de hecho en fechas como las de las Saturnales o los cumpleaños, la remuneración o el cesto con alimento podía ser más generoso (de ahí la motivación de las cestas de navidad, fiesta que ha heredado algunos elementos de la antigua Saturnalia). No obstante, si el cliente solo vivía de lo que le daba el patrón era tildado de "parásito". Por tanto, no tenía buena prensa que el cliente no tuviese una forma de vida propia.

Pues bien, en mi provincia (Ourense), el presidente de la diputación (Baltarín), heredó en cierta manera la institución de su padre (Baltar), y su manera de gobernar se basa en conceder favores a diestro y siniestro pero, "amiguiños si, pero a vaquiña polo que vale", que es una manera muy gallega de ejemplificar el "do ut des" romano (yo te doy algo si tú me das algo a cambio), de manera que cuando llegan las elecciones cogen el listín telefónico y empiezan uno por uno, "fulanito, ¿te acuerdas de quién te consiguió el empleo que tienes?, ¿verdad?, pues ya sabes lo que tienes que hacer; y cuando hayas votado, me avisas". Fruto del desgaste, este poder se ha erosoniado con los años; la población ha envejecido una salvajada porque la juventud emigra ante la falta de oportunidades (a otras partes de Galicia, cruzan el telón de grelos, emigran a Europa, etc), de manera que los que se quedan lo hacen resentidos, y poco a poco el cambio generacional va haciendo mella. Sea como fuere, la justicia nunca ha conseguido trincar al clan Baltar, y este, aunque sea en menor grado, sigue tejiendo su red de favores, lo cual explica parte de su resistencia.

En primer lugar, por tanto, se deduce que mi provincia es la base principal para que el PPdeG siga gobernando, porque sobre todo en Pontevedra y A Coruña no lo tienen tan fácil e incluso la izquierda ha llegado a conseguir más representación que Feijóo and co. En segundo lugar, otro tema a tener en cuenta es el control omnímodo de la prensa. Es decir, todas las cabeceras de las siete ciudades están subvencionadas hasta las trancas por la Xunta, ya que de lo contrario serían más que deficitarias. En general la calidad de la prensa gallega da bastante vergüenza ajena, aunque La Voz de Galicia se salvase antaño por ciertas firmas de prestigio que trabajaban en ella, pero desde que llegó Feijóo todo eso se acabó, y un periódico que si bien en sus primeras páginas siempre fue pepero a muerte, para compensarlo tenía una pluralidad de opiniones conforme ibas pasando las páginas del diario; todo eso ya forma parte del pasado, de un tiempo a esta parte las primeras páginas son iguales que las últimas, y los mamporreros de Feijóo copan todas páginas. Ahora mismo si a eso le sumamos que Radio Galega y Televisión de Galicia parecen un mitín constante de Feijóo, creo que podríamos decir que en Galicia vivimos en un NODO informativo del cual solo se salvan dos digitales y un periódico en gallego de reciente creación. De hecho, fijaos qué control de los medios quieren tener, que el digital de mayor tirada de Galicia (adverso a nuestro amigo) hasta hace poco estuvo lleno de afiliados del PP vertiendo comentarios trolls para hacerse notar...

Lo peor de todo esto es que en las últimas tres elecciones el PPdeG se había comido una leche épica dado que no gobierna ninguna de las siete ciudades y tampoco la mayor parte de las diputaciones excepto una; ¿adivináis cuál? Por supuesto, la de Ourense, pactando con el partido de un trastornado, pero de eso si tal hablaré otro día que es para mear y no echar gota... Desde ese momento, las encuestas que se habían hecho eran francamente negativas para el amigo Feijóo, pero, ¡oh, sorpresa!, de un tiempo a esta parte, ¡milagro!, San Alberto Núñez Feijóo ha convertido el agua en vino.  Por arte de magia todas, las encuestas que le eran adversar ahora le dan una victoria salvaje a pesar de tener poblaciones enteras de uñas por intentar cerrarles sus hospitales comarcales, por la privatización encubierta de servicios básicos que ahora son desastrosos, a lo que hay que sumar que durante 11 años han cerrado muchas empresas importantes y no ha hecho nada para revertir ese factor a pesar de tener competencias para hacerlo. De todas formas el verdadero milagro es que maltratando a sus votantes más fieles, los ancianos, estos le votan igual, "non sexa que veñan os comunistas e che quiten as leiras". Sí, en Galicia la gente mayor piensa mucho en clave de propiedad, por muy pequeña que sea.

Cuando ha habido protestas importantes, sencillamente para la prensa gallega no existen, es decir, no aparecen en absoluto, o como mucho tienen una pequeña columna, y en el mejor de los casos se muestran pero con una manipulación épica. De hecho, ahora mismo hay un brote importante en A Mariña, la comarca costera de Lugo, y hay más casos con COVID que cuando Feijóo reclamó suspender las elecciones en abril... Al respecto, lo mejor de todo es que La Voz de Galicia ya reproduce mensajes gubernamentales sin ni siquiera entrecomillar, es decir, ¡hace suyo el argumentario!



En fin, en qué consiste una buena manipulación, no es un mensaje directo en plan, "mata a este porque es muuu malo", es una forma de inferir cosas de manera machacona durante un tiempo prolongado como quien no quiere la cosa, como por ejemplo el rótulo de Antena 3 que indica que en un Murcia hay 70 nuevos positivos con COVID y además han llegado 9 inmigrantes sin papeles, (lo cierto es que en ese momento están diciendo dos cosas diferentes e indican las dos cifras a la vez, pero ahí queda la cosa, en la pantalla, y lo peor es que no es la primera vez que hacen cosas así...). Pues eso, con dos digitales de tirón y un periódico poco se puede hacer contra esta maquinaria, dado que además la TVG es la televisión más vista en Galicia y La Voz de Galicia con diferencia el diario más leído. Si a eso le sumamos que la prensa de izquierdas de Madrid le tira flores a Feijóo porque lo prefieren a él antes que al amago de trumpista que es Pablo Casado... Como decimos en Galicia, "¡coitados!", como no lo aclamen dudo que cruce el telón de grelos en dirección a Madrid. El tema es el siguiente; la intelectualidad de izquierdas del estado piensa que la previsible ostia del PP en Euskadi frente al éxito del rebelde Feijóo va a hacer que este último ocupe el puesto de Casado tarde o temprano. Es decir, el silencio de los Maraña, Escolar, y compañía no es inocuo. En Galicia se piensa mucho eso porque ningún sector de la prensa que apoya al gobierno ha arrimado el hombro para atacar a Feijóo durante los últimos meses, y así es muy difícil contrarrestar una maquinaria mediática del calibre del NODO informativo de Feijóo, una maquinaria casi dictatorial.

Y eso, que es todo muy triste, ¡mucho! Ser de un lugar mayoritariamente sin autoestima alguna es depresivo, como dicen que somos los gallegos algunos que viven al otro lado del telón de grelos, porque no nos entienden, aunque a veces hasta a nosotros mismos nos cueste entender a ciertos especímenes de aquí.











sábado, 13 de xuño de 2020

La belleza, ay omá.


No quería que mi siguiente post fuese uno de tantos en los que hablase de la actualidad política, porque sinceramente estoy hastiado de tanta crispación promovida por el neofascismo patrio. Al respecto ya he escrito tochos que nadie se ha leído y además escribirlos me produce bajona. Si a eso le sumamos que los cuatro gatos que me siguen ya saben cómo pienso, paso de dar más la tabarra. Además, qué coño, este es mi blog y escribo lo que me salga del nnnnervio. 

Así que bueno, se me ocurrió que podía postear sobre algo tan abstracto y tangible (paradógicamente) como la belleza; qué potito!!. La idea me surgió tras hacer click en una de las sugerencias que me ofrecía youtube un día cualquiera. Ultimamente estoy escuchando bastante música clásica y por este motivo entre los vídeos sugeridos me aparece el aria más conocida de "Los Cuentos de Hoffman" (de Offenbach), "Les oiseaux dans la charmille", en la cual Olimpia (la autómata/robot que canta la pieza) es interpretada por un portento de mujer (en todos los sentidos) llamada Patricia Janeckova, una soprano eslovaca que además de hacerlo de manera impecable la verdad es que me puso malo, malo, malo, malo, porque está que cruje. Lo gracioso es que al ver su edad me sentí un poco viejo verde porque le saco como catorce años, y en ese vídeo tiene dieciocho. 

No lo pude evitar, ¿qué hice?, obviamente buscar más vídeos de la chica en cuestión porque si bien está cañón también soy muy talibán con la música, así que ya puede venir Afrodita en persona a cantar que si no tiene talento mi curiosidad solamente duraría un rato escaso. En este sentido, es de esas extrañas bellezas que en algún momento dices, quizás no sea para tanto, pero en otros piensas todo lo contrario (como soy tan esteta, es probable que el vestuario tengan mucho que ver, porque en general tiene muy buen gusto con lo que elige), pero ciertamente posee un talento innato cantando, y me atrevería a decir que si se propusiese ser una soprano top podría llegar a ello con mucho sacrificio y esfuerzo, pero llegaría. De todas formas, por lo poco que he podido saber de ella (algo un poco difícil puesto que la mayor parte de las páginas que hablan de Patricia están escritas en eslovaco y checo) en los últimos tiempos se ha distraído un poco de la carrera operística y se ha metido incluso en musicales, así que el tiempo nos dirá hacia dónde se quiere dirigir. 

Su voz está encuadrada en lo que se denomina como coloratura (de una forma un poco simplona podría decir que es una técnica vocal en la que el intérprete puede llegar a cantar de manera rápida varias notas sin concordar siempre con las de la orquesta), de manera que las piezas que canta son sobre todo italianas (Bel Canto), barrocas, y neoclásicas, siendo una de las que más me gustaron de este último estilo. Para mi gusto aquellas piezas que requieren pausa y contención suelen ser las que indican cuándo alguien vale en esta profesión y tiene buen gusto, y el Laudate Dominum de Mozart (que hace referencia al salmo ciento diecisiete) es un ejemplo de ello ciertamente diáfano. 


La letra dice algo así como; "Adorad todos al Señor, todos los pueblos, puesto que está confirmado que ha derramado su misericordia sobre nosotros, y la verdad del señor permanece en la eternidad. Gloria al padre al hijo y al espíritu santo. Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos". Amén (En latín: "Laudate Dominum omnes gentes, omnium populi. Quoniam confirmata est, super nos misericordia eius, et veritas Domini manet in aeternum. Gloria Patri et Filio et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio et nunc et semper et in saecula saeculorum. Amen"). 

En fin, un bellezón con mucho talento cantando una de las piezas más delicadas de la música clásica, quizás una de las más bonitas que existan, de carácter religioso, las cuales en el pasado siempre han despertado una sensibilidad fuera de lo común en autores de los cuales incluso no cabría esperar dicha sensibilidad. Pero he aquí que siempre hay alguien que te puede superar, alguien que quizás no sea tan agraciado como tú pero que tiene una técnica y un portento de voz superior, la misma que dije que Patricia podría alcanzar con esfuerzo, sacrificio, y constancia. 


Cecilia Bartoli no será tan esbelta, tan guapa, y no tendrá el gusto estético de Patricia, pero es una fuerza de la naturaleza que sí tiene el gusto de saber cantar y a la par controlar el chorro de voz que tiene cuando sea preciso. Es una absoluta friki de su profesión, siente cada nota, y en ocasiones me la imagino casi haciendo cuernos jevarras en algunas piezas muy movidas porque sus movimientos de cabeza mientras aguarda su turno para cantar parecen que la van a llevar por esos derroteros. Pero incluso cuando hace eso también estamos hablando de belleza, de belleza supina. Ambas son necesarias, pero lo que hace Cecilia transcenderá el tiempo.