martes, 3 de septiembre de 2013

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A veces uno piensa que las cosas solamente van cuesta abajo, que todo es deprimente y triste, por incomprensión, porque las cosas solamente te vienen torcidas y que no hay manera de levantar cabeza, pero de pronto al día siguiente un par de gestos y señales te hacen recobrar la fe en el día a día, en la rutina que comienza nuevamente ahora, en los pasos que te llevan hacia ese mismo edificio espigado de ladrillos a enfrentarte una jornada sí y otra también a ti mismo y a tus quehaceres, a tus ganas y desganas cotidianas, motivadas en gran parte por lo que te rodea, por lo que quisieras que te rodeara, anhelos y desanhelos de cada día que cualquiera tiene, y que a veces tanto y tanto te lastran al no dejarte ver lo que hay más allá del bosque.

No creo que lo que me pase a mí sea muy diferente de lo que le pueda pasar a un buen puñado de gente, ya que a veces creemos que somos muy especiales y realmente todo el mundo se siente solo, de alguna manera o de otra, y el hecho de estar rodeado de mucha gente, amigos, colegas, familia, novia, lío... no es ápice de nada. En ocasiones creo que debo ser de las personas que más le cuesta encoñarse (no le llamemos enamorarse porque eso son palabras mayores y no pasa tantas veces como la gente suele pensar, o cuando menos, como suelen decir) de verdad, porque otras cosas más livianas se podrían llamar caprichos (¿A quién le amarga un dulce?), que tampoco están mal, pero que llegado el momento no darán más de sí, y así como vinieron se fueron. Uno echa de menos esa sensación en la barriga de cuando ves a esa persona en concreto y que curiosamente te da una fuerza vital deslumbrante, a pesar de los fuertes inconvenientes que hay a veces, los mismo que te motivan a pensar "Se acabó joder! ¡Lo voy a mandar todo a tomar por culo ya!", pero en fin, todo tiene un peaje ¿no? Ya ni siquiera piensas en tus ex en ese sentido porque por lo menos en mi caso lo que se acabó se acabó porque tenía que hacerlo, aunque en algún caso hubiera deseado otras formas. Una chica me dijo un día, "hablas de ciertas canciones como si fueran chicas que te gustasen de verdad", y la verdad es que me pareció un símil perfecto, pero que también me hizo pensar. A veces el hecho de encontrar un tema que me guste, sobre todo si es bonito, me alegra el día (en eso sí que soy fácil de contentar) y hace que lo escuche compulsivamente, porque lo que verdaderamente me gusta de la música es que cuando se hace de verdad, se hace desde dentro, e incluso en no pocas ocasiones no necesita ser interpretada por ningún tipo de voz, porque las palabras a veces lo único que hacen es complicarlo todo. Las personas nos guarecemos en nuestra coraza, que bien se quiera o no es necesaria dado cómo es el mundo en el que vivimos, pero que nos impide también ser sinceros de verdad. Supongo que sería por eso por lo que me me asustó bastante que ella sin a penas conocerme sacara una conclusión tan certera sobre mí. Nunca sabes quién te puede calar.

Hoy estuve hablando con un amigo de Vigo por whattsapp durante un buen rato,  para saber cuándo iba a venir y tal, y ya de paso preparando cosas para sábado; resulta que está en varios grupos y me enseñó una foto de todo el material que tenía (pedales, amplis, guitarras...), y yo le dije, "joder, si yo tuviera todo eso sería más feliz que un niño con zapatos nuevos!!!! Eres un cabrón, estás haciendo que ahora dude en comprarme el abono vip del Primavera". A lo que me respondió, "Jeje, sé que vas a caer, es cuestión de tiempo y lo sabes". Y yo le dije, "Sí, es verdad, algo de eso sé que me lo voy a comprar este año, llevo mucho tiempo evitándolo". Uno ya no sabe si se mueve simplemente por los impulsos de lo que a uno le gusta o no, pero lo cierto es que necesitamos expresarnos de la forma que sea. No lo sé, pero ahora parece que cada vez que me guió en mayor medida por mi intuición las cosas parece que de alguna manera encajan a pesar de todo, aunque siempre quedarán cosas por encajar...

Hay canciones que solamente deberían escucharse de noche.

12 comentarios:

Pio dijo...

Podría firmar ese primer párrafo o casi todo el post. Sentirse a la deriva, o más bien rodeado de rutina, sin un solo logro podría resumir mi vida, aunque suene triste, te entiendo demasiado bien.

Hay gente que tiene un don para adentrarse en las almas de los otros sin querer, asusta, porque mantenemos una coraza muy gruesa para que no nos hagan daño.

La verdad es que somos un poco idiotas por no dejarnos llevar, disfrutar de las pequeñas cosas, me alegro que disfrutes mucho de la música, es un gran salvavidas :)Así que lanzate y compra ese abono, tal vez hasta me anime yo XD

Besotes rey

Pecas dijo...

Yo siempre digo que la vida es como una noria, unas veces te toca estar arriba y otras abajo, pero lo que no es es estable.

Y si puedes comprarte ese bono compralo, es algo que se nota que quieres hacer y en esos casos nunca es dinero perdido, si no invertido. Yo no me lo pensaría más ;)

Y lo bonito que es que la música signifique tanto para ti (y podría cambiar música por cualquier otra cosa, cualquier cosa que nos haga sentir así es bonito).

PD: he escuchado la canción a mediodía ¡qué me corten la cabeza!
Me ha gustado igualmente, pese a no seguir tu consejo :p

Cé. dijo...

Todos nos sentimos solos alguna vez, pero diría que más que sentirnos diferentes o especiales lo que sucede es que por empáticos que seamos, y por mucho que nos importen los demás, lo propio siempre lo vamos a comprender mejor que lo ajeno.
Es bonito cuando tienes una mala racha y una tarde cualquiera, una persona cualquiera o un acontecimiento cualquiera hace que recuperes las ganas. Bonito y al fin y al cabo, cíclico, porque la vida también termina siendo una cadena de ilusión-desilusión.
A mi también me cuesta "encoñarme" con la gente, pero me suelen decir que es porque "espero demasiado".
Con lo del Primavera me he perdido. La duda era si no comprarte el abono para comprarte un ampli o algo de eso, ¿no? Al final es como decidir entre algo más a "largo plazo" o el placer puntual. Yo creo que apostaría por el largo plazo, o trataría de combinar ambas cosas.
Besis.

NaoBerlin dijo...

Te entiendo bastante bien Pío, alguna de las entradas que has escrito alguna vez creo que también apuntaban hacia esos derroteros. Supongo que mientras seamos jóvenes el ver que las cosas tal como están nos impiden crecer, en el sentido que sea, frustra bastante. Pero como ya te dije cuando acabes la carrera seguro que tendrás más cosas interesantes en las que trabajar que yo.

Sí, es cierto que asusta cuando te encuentras con alguien así, pero tampoco son cosas que se prodiguen así que supongo que por eso cuando te reúnes con alguien así impresiona bastante.

Bueno, me refería más a comprar cachibaches para la guitarra, que al ver todo eso dudaba en comprarme el abono al primavera. Me he explicado fatal xD

Biquiños.

Pues sí, aunque suene a rollo de Forest Gump cuando decía que la vida es como un caja de bombones, nunca sabes lo que te puede tocar, tiene más razón que un santo xDDD

Pecas, el bono me lo compraré, pero como no lo haga mañana creo que ya no lo voy a hacer nunca xDDD

Pues sí, la música me ha ayudado muchas veces, lo cierto es que supongo que al ser algo consustancial a cualquier civilización será algo necesario de alguna manera.

Haaaaaaaaaaaaaaaaaaaaala, ahora es cuando yo me enfado por no haber seguido mi consejo xD Pienso que el mejor momento para escucharla es de noche, porque está todo tranquilo y en silencio, pero bueno que cada uno la escuche cuando considere oportuno, faltaría más. Los dos primeros discos de The Clientele son cojonudos (Suburban Lights y Violet Hour), aunque hay gente que igual le resultan algo tediosos, pero a mí de cuando en cuando me gusta escucharlos.

Cé, sí que es cierto que obviamente lo propio lo vamos a entender mejor que lo ajeno, pero también es cierto que hay gente que piensa que lo que le pasa es único, y después te das cuenta de que algo que pensabas que solamente pensabas, padecías, o que te gustaba, o lo que fuera, es pensado, compartido, o padecido de igual manera.

Ya he dicho alguna vez que la vida es agridulce, pero también adictiva, lo pasas mal a veces, pero después los ratos buenos compensan con creces los demás. En el fondo los humanos somos unos masocas de cuidado xD

Bueno, está bien esperar demasiado en cierta manera, quiero decir, no debes acabar con alguien por el que no sientas que existe química, o que no admires en cierta manera, y sobre todo con alguien que te pueda ayudar incondicionalmente. Por eso creo que es taaaaaaan difícil encoñarse, y ya no digamos enamorarse, por lo menos en mi caso.

Y sí, tú sí que me has entendido xD Era eso, aunque bueno, ambas cosas son a largo plazo, aunque lo del Primavera sería aunque parezca mentira lo más inmediato. Yo trataré de combinar ambas cosas :D

Biquiños.

dEsoRdeN dijo...

la soledad, los encoñamientos y caprichos más que enamoramientos, los sube y baja emocionales, las canciones, las canciones que sólo deberían escucharse de noche, el temazo de The Clientele... lo suscribo TODO. Y no sé qué narices esperas para comprarte ya ese abono... XD

NaoBerlin dijo...

Es la vida misma don Desorden. Éste año voy fijo, que tengo unas ganas locas. Si se anima Pio sería curioso hacer una reunión blogueril xD

dEsoRdeN dijo...

jaja! secundo esa idea! Venga todos los bloggers pa'l Primavera!! XD

Pio dijo...

Jajaja dejadme consultarlo con mi agenda y os digo. Seriamos un peligro, molaría mil XD

Maripi V dijo...

Todos tan diferentes y todos con problemas tan iguales al final...

NaoBerlin dijo...

Os tomo la palabra pájaros (uuuusease, Desorden y Pío xD)

Maripi, ni yo mismo lo hubiera podido decir de manera tan certera. Me parece un epílogo perfecto.

Pez en un Carrousel dijo...

Considero que las canciones, más que acordes, son sonrisas, tristezas robadas, son personas. Nos enamoramos de las canciones, y sí, a mí me pasa esa extraña obsesión de estar todo el día escuchando una misma canción. Para qué nos vamos a engañar, después de un tiempo suele acabar resultándome un tanto indiferente. Con los caprichos es un poco lo mismo, no? Salvo que te encoñes, como dices, de verdad, de verdad de la buena, acabas quemado con tantas repeticiones.

Supongo que siempre habrá piezas que no acaben de encajar. Pero eso es lo que nos lleva a ser especiales, únicos; y a ser ambiciosos, a seguir buscando esos momentos que llenen nuestros vacíos. Tal vez tú seas esa cosa que falta por encajar en el puzzle de alguien. Tal vez encuentres algún día un iceberg que encaje en tus lagunas. Tal vez estemos destinados (qué cursilada) a ser imperfectos. Quien sabe.

Si pones otra canción como esta, acabaré enamorándome de ti.

Miss Carrousel.

NaoBerlin dijo...

Miss Carrousel, para mí hay canciones de esas que siguen siendo de mis preferidas y otras pues, bueno, se quedarán ahí para el olvido, hay de todo como en botica. En cuanto a lo de encoñarse, es mejor poco, y aun así te puedes equivocar, que mucho; la cuestión es saber elegir. Bueeeeeeeno, ya será menos lo del enamoramiento, en este blog otra cosa no, pero música hay a raudales.