lunes, 19 de julio de 2010

Nao Berlin

¿Por qué Naoberlin? Bueno y por qué no :p Todo tiene su explicación:

El extinto Nao Berlin, fue el mejor bar en el que servidor ha podido cogerse unas simpáticas moñas acompañado de la más variopinta fauna compostelana. Sí, en Santiago curse los que podría calificar los 6 años fundamentales en mi devenir como persona, así he llegado a ser lo que soy ahora para bien o para mal; después de aquello han pasado muchas cosas pero en fin eso es otra historia.

Situado en la calle República Argentina entrar en aquel local era todo un ritual: bajabas por unas escaleras, y contrariamente a lo que suele pasar en la mayor parte de los garitos de esta parte del mundo, era un lugar muy luminoso, con mucho humo, pero muy luminoso. Estaba decorado como un barco, de ahí lo de nao, siendo la cabina del pincha la proa del barco. Al fondo del todo estaba el futbolín.

Pero comencemos por el pincha, a.k.a. conocido por mis conocidos como El Barbas, una especie de El Nota pero más delgado y moreno. Un auténtico borde, tenía unos gestos muy característicos el jodío ¿Ey tío me puedes poner una de Soundgarden? el gesto del hombre en cuestión era el siguiente; giro mecánico con el pitillo en la boca, expulsión del humo cerca de tu cara pero nunca molestándote, eso son años de práctica, seguido de un puede que nunca se llegaba a materializar.

Yo siempre he sido un varas con los pinchas, pero me lo pasaba genial haciendo lo propio llegué incluso a hacer migas con uno que un principio me odiaba, ahora cuando me ve me saluda a kilómetros si hace falta.

Fauna: Indies y hardrokeros, que no metaleros, varios, para mí la mezcla perfecta. Mucha niña guapa, mucho flipado como yo, edades varias aunque normalmente universitarios, y mucho buen rollo. La bebida podía estar mejor, pero qué más daba. Anécdotas hay muchas, chicas de Kansas, algún rechazo recibido, algún rechazo efectuado, una amiga enrollándose con un conocido dando tumbos por todo el local, botes y más botes cuando sonaba esa canción, hablar con desconocidos durante 4 horas y no volver a verlos en mi puta vida, risas, mi dedo señalando a un colega cuando sonaba un temazo increíble que jamás había sonado en el local, una juerga con dos charros que conocí en el Festival del Monte do Gozo después de ver a Echo and the Bunnymen, concierto al que fui solo por cierto. Miles y miles de cosas podría contar aquí, pero sería tedioso.

Nunca jamás en la vida me lo he pasado tan bien en un local como en ése, por eso el día que le cambiaron la decoración cuando lo compró El Ruta, otro local, la cosa no pintaba bien. A los pocos meses baje aquellas escaleras por última vez tras comprobar que habían largado al pincha convirtiendo aquel lugar en un local de ambiente…

Puede parecer pueril, pero fue uno de los momentos más decepcionantes de mi vida, porque había vivido muchas cosas en ese local, muchas noches universitarias, muchas vivencias, mucha adrenalina descargada cuando lo estaba pasando mal por cualquier motivo, cuando me emociono con la música lo hago de verdad, en una etapa en la que la música era mi mejor consuelo... ahí me transformo. Si como dicen los mejores años de nuestra vida son los universitarios, allí he pasado gran parte de mis horas más felices.

No es que sea un post nostálgico, aunque en parte sí lo sea, más bien uno necesita saber de donde viene para saber a donde quiere llegar, prefiero verlo así; por tanto si alguna vez el barbas, aunque no lo creo, lee estas palabras, quiero que sepa que es un homenaje que le brinda uno de los tantos pesados que le daba la vara incesantemente; lo único que puedo decirte es mil gracias por tu gran gusto, aunque muchas veces te repitieras más que otra cosa, gracias por esas noches hasta las 5 de la mañana dándolo todo, y gracias por hacer de esas resacas en tren más llevaderas cuando volvía los viernes a casa.

Aquí va un surtido de las canciones más repetidas durante los 5 años que pude disfrutar de aquel sitio, 2001-2006.

















Edito*

Y estas dos más



18 comentarios:

Tani dijo...

Me encanta saberlo. Yo soy muy preguntona y desde hace días quería preguntar, aunque me contenía.
Ese lugar suena muy bien, a buen ambiente, a largas charlas, copas, besos y desvelos.
La selección musical que has hecho no es menos fabulosa
Gracias por contarnos, Santi!
UN beso

Alfrodo dijo...

¿Chicas de Kansas?
Nunca me ha contado eso, ¿ es similar al caso Chicago ?
El bar pintaba bien si ponían Hard Rock del bueno (Black Crowes, Uriah Heep, Velvet Revolver, ...):D.

NaoBerlin dijo...

Puse dos más de las míticas canciones que nos ponía siempre El Barbas, jejeje. Ese lugar era el mejor bar del mundo mundial, ay ojala volviera a abrir, me volvía a Santiago xD Bicos

Alfrodo Black Crows cayeron infinitas veces, sonaba tambien no pocas veces garajeras.

Y lo de Kansas no fue como lo tuyo con la de Chicago, un colega mío que intentaba trabajarse a una yanki peculiar que le dio palique pero no fue tan intenso jajajajajajaja.

NaoBerlin dijo...

*no pocas canciones garajeras.

dEsoRdeN dijo...

Joder!! Pedazo selección musical!! Que lo vuelvan a abrir como antes, que yo quiero ir a pegarme unos drinkings & dancings!!

NaoBerlin dijo...

Ojalá Desorden, ojalá. Cuando escuchaba la frase "vamos a la Nao" todas las penas se iban a la mierda. Fijate que flipao era que una vez al poco de llegar a Santiago, segundo de carrera creo, pasé de una tía que tenía a huevo en Madrid porque me iba a perder un jueves en aquel local xD

Voy a montar un bar en homenaje en el que pinche y me deje las mismas pintas que el El Barbas juas juas

Alfrodo dijo...

Si montas un bar, me apunto a echarte una mano para mantenerlo a flote.

NaoBerlin dijo...

Si algún día monto un bar, usted será el primero en enterarse para ser mi asociado. Por cierto: qué desastre de bar xDDDDDD

Tani dijo...

A razon de que unos amigos blogueros estan presumiendo los antros y garitos en donde pasaron buenos tiempos quiero compartirles tu entrada del Nao Belin, vale?

Se que no habrá problema pero te aviso, mi Santi

NaoBerlin dijo...

No Problem!!! :)

Anónimo dijo...

He acabado en tu blog por casualidad y casi me emociono leyendo esto! Qué gran sitio la Nao! Lastimuca de locales así!

NaoBerlin dijo...

Para mí el mejor bar que haya habido nunca. Me alegra que te haya gustado el post :)

Anónimo dijo...

Sí! Además como Ourensana residente en Compostela tengo mucha añoranza de encontrar algo parecido en cualquiera de las dos ciudades!

NaoBerlin dijo...

Buff pocos sitios auténticos quedan como ese. Yo también soy de Ou y no hay nada que yo sepa, y en Santiago pues según creo tampoco. Cada vez hay más postureo que otra cosa, hasta en Ourense que ya es decir. Yo ahora vivo en Madrid y el sitio más parecido es el Weirdoo, aunque no es lo mismo. Precisamente lo que me gustaba de la Nao es que era un sitio auténtico. Ahora es todo postureo.

Anónimo dijo...

Es cierto! En Ourense lo más parecido a algo decente era el Rock Club y en Santiago ya ni se me ocurre! O te adaptas o vida doméstica en estas nuestras ciudades pequeñas gallegas! :)

NaoBerlin dijo...

En paz descanse el Rock Club :/ El Trolebús antes de que lo cogieran los que están ahora también tenían su aquel, y el Patio cuando pinchaba Marco. Ourense moló mucho de noche. Yo ahora no sé por dónde salir ni en Ou ni en Santiago así que en eso tienes razón.

Anónimo dijo...

Sí! El Patio y el Trole antes molaban! Estas navidades no sabíamos donde meternos! Cuando abran algo decente te escribo aquí!

NaoBerlin dijo...

Pues te lo agradecería de verdad xDD Vale :)