martes, 15 de junio de 2010

Y la vida sigue su curso...


La gente que me conoce sabe que este tipo de cosas no son de mi estilo, suelo ser bastante sobrio, y no creo que por mi propia cuenta hubiera establecido este símil; es decir, relacionar a la vida con un tren, aunque seguro que para alguno es una verdadera perogrullada.

Últimamente he reflexionado bastante, y pasada la etapa de rencor y decepción con ella, a uno sólo le queda mirar al futuro, o al destino, a los ojos y decirle de manera amenazante:

Aquí estoy yo, y no me vas a joder.

A ella cero reproches, a mí cero mortificaciones; es justo.

PD: La foto es ya con recochineo, sí, porque está muy bien eso que vereis más abajo en el power point, pero un poco de sorna no viene mal. Qué sería de nosotros sin el derecho al pataleo... En fin.

2 comentarios:

susana moo dijo...

... mientras no sea un tren descarrilado...

NaoBerlin dijo...

JAJAJAJA, no por favor, vamos eso espero :)